La tercera etapa comienza en Maroñas y termina en Cruceiro Marco do Coto.
Todo el grupo se ha preparado para vivir este día con intensidad. Muchos no han echado el chubasquero porque se ha comentado que no va a llover !por fin buen tiempo ¡Se presenta un dia soleado y muy luminoso!
Salimos para el inicio de la etapa, son las 8 de la mañana, pero cuando vamos acercándnos a Maroñas, el tiempo se están estropeando, hay niebla y lluvia !no pasa nada¡ hay que seguir, pero algunos no llevan el ropaje apropiado y se ofrecen capas y chubsqueros para que nadie se quede atrás.
Este hecho me ha hecho reflexionar que muchas veces programamos la vida, el trabajo, la familia, las vacaciones y sin embargo un acontecimiento inesperado cambia la dirección de nuestra vida ¿no fue algo muy similar cuando sufrimos el episodio cardiaco? ¿no pensábamos que nuestros proyectos vitales tomaban otra dirección después del infarto, la arritmia..? Algunos han tenido que dejar hasta el trabajo, introducir nuevas pautas para la vida cotidiana. En fin este camino a Fisterra nos hace caer en la cuenta de la necesidad de estar dispuestos a cambiar, a reorientar nuestras vidas, como nos ha ocurrido a muchos de los que estamos caminando.
El grupo camina con fuerza e ilusión, poco a poco se va dispersando y cada cual va a su ritmo.
Descendemos a Ponte Olveira y, cruzamos un pequeño puente que se interna en la comarca de Dumbría.
Durante el camino vemos hermosos parajes, mucha vegetación, esto nos crea serenidad y paz.
Alguién comenta "es curioso que vamos andando rápido y sin embargo no nos damos cuenta de la hermosura que está a nuestros ojos". Este comentario también nos hace pensar que muchas veces vamos por la vida tan rápido, metidos en nuestros pensamientos, que no caemos en la cuenta de la hermosura, de los detalles de la vida. Esto lo sabemnos bien aquello que hemos vivido un infarto, cuando recuperándonos y en la rehabilitación cardiaca, vemos necesida de pararnos, de tomerse la vida de otra manera, que la viva hay que vivirla desde el ahora y por supesto sin estres.
Este camino a Fisterra nos está ponendo frente a nuestros ojos nuestra propia vida y la necesidad de vivir saludblemente y con corazón,
Termina la etapa ante de lo esperado, otro incnveniente, el autobus no puede llegar a Cruceiro y nos quedamos en Hospital a 3 Km de la meta. No pasa nada, haremos estos 3 Km, porque estamos empeñados en vivir esta maravillos experiencia, llegar al final de la tierra y adentrarnos en el misterio de nuestras vida.
Un peregrino con Corazón.
Todo el grupo se ha preparado para vivir este día con intensidad. Muchos no han echado el chubasquero porque se ha comentado que no va a llover !por fin buen tiempo ¡Se presenta un dia soleado y muy luminoso!
Salimos para el inicio de la etapa, son las 8 de la mañana, pero cuando vamos acercándnos a Maroñas, el tiempo se están estropeando, hay niebla y lluvia !no pasa nada¡ hay que seguir, pero algunos no llevan el ropaje apropiado y se ofrecen capas y chubsqueros para que nadie se quede atrás.
Este hecho me ha hecho reflexionar que muchas veces programamos la vida, el trabajo, la familia, las vacaciones y sin embargo un acontecimiento inesperado cambia la dirección de nuestra vida ¿no fue algo muy similar cuando sufrimos el episodio cardiaco? ¿no pensábamos que nuestros proyectos vitales tomaban otra dirección después del infarto, la arritmia..? Algunos han tenido que dejar hasta el trabajo, introducir nuevas pautas para la vida cotidiana. En fin este camino a Fisterra nos hace caer en la cuenta de la necesidad de estar dispuestos a cambiar, a reorientar nuestras vidas, como nos ha ocurrido a muchos de los que estamos caminando.
El grupo camina con fuerza e ilusión, poco a poco se va dispersando y cada cual va a su ritmo.
Descendemos a Ponte Olveira y, cruzamos un pequeño puente que se interna en la comarca de Dumbría.
Durante el camino vemos hermosos parajes, mucha vegetación, esto nos crea serenidad y paz.
Alguién comenta "es curioso que vamos andando rápido y sin embargo no nos damos cuenta de la hermosura que está a nuestros ojos". Este comentario también nos hace pensar que muchas veces vamos por la vida tan rápido, metidos en nuestros pensamientos, que no caemos en la cuenta de la hermosura, de los detalles de la vida. Esto lo sabemnos bien aquello que hemos vivido un infarto, cuando recuperándonos y en la rehabilitación cardiaca, vemos necesida de pararnos, de tomerse la vida de otra manera, que la viva hay que vivirla desde el ahora y por supesto sin estres.
Este camino a Fisterra nos está ponendo frente a nuestros ojos nuestra propia vida y la necesidad de vivir saludblemente y con corazón,
Termina la etapa ante de lo esperado, otro incnveniente, el autobus no puede llegar a Cruceiro y nos quedamos en Hospital a 3 Km de la meta. No pasa nada, haremos estos 3 Km, porque estamos empeñados en vivir esta maravillos experiencia, llegar al final de la tierra y adentrarnos en el misterio de nuestras vida.
Un peregrino con Corazón.
