Desde que tuve el infarto, hace casi cinco años, nunca me ha gustado hablar del asunto, aunque a veces no he tenido más remedio. Entenderán que ahora tampoco sea de mi agrado hacerlo, pero la persona que me lo pide es una amiga entrañable y sé que este espacio reúne a gente como ella.
Quizá me cueste hablar porque considero que mi experiencia es realmente intransferible, y que las personas que no me conocen es muy difícil que puedan entenderme. Podemos hacer el esfuerzo de buscar lugares comunes, pero cuando has estado al borde de la muerte eso ya no merece la pena.
Yo no fumaba ni bebía, y los médicos no se explicaban lo que me había pasado pues ni siquiera tenía el colesterol alto. Un caso atípico. Sin antecedentes familiares. Sin ningún motivo aparente. La cosa se ha resuelto con seis muelles y 14 pastillas diarias. Y una baja permanente total (la mitad de lo que cobraba), después de 29 años trabajando. Estoy muy agradecido a los cardiólogos, que me salvaron la vida; y a los inspectores médicos, que me hicieron sentir un delincuente que va a robar infarto en mano; y a los abogados, que saben que casi todo está escrito; y a los jueces, que sentencian el destino.
Esta tarde, como siempre, saldré a pasear por el camino de la rivera. Intento no engordar, que ya es difícil. Y después iré a visitar a mi amigo Cándido, que es pastor y anda algo preocupado con molestias en el esófago. Mis hijos viven muy felices aquí. Mi mujer se puso a estudiar enfermería, para poder cuidarme. Este es un pueblo perdido, como debieran ser todos los pueblos.
Yo creo que el infarto me ha salvado la vida.

1 comentarios
HOLA PABLO SOY GUSTAVO ALVAREZ. HE LEIDO TU APORTACION Y ME SIENTO EN MUCHAS COSAS IDENTIFICADO CONTIGO. A MI, LA EMPRESA DESPUES DE MUCHO AÑOS TRABAJANDO Y DANDO TODO POR ELLA, ME DESPIDE CON LA ESCUSA DE LA CRISIS. PERO CADA DIA ESTOY MAS CONVENCIDO DE QUE MI PATOLOGIA Y MI OPERACION DE CORAZON LES DIO ANIMO PARA DESPRENDERSE DE UN ENFERMO. Y PARA NADA ME SIENTO ENFERMO. AHORA MAS QUE NUNCA DESPUES DE LO QUE HEMOS PASADO ESTAMOS MAS VIVOS Y CON MAS GANAS DE LUCHAR PORQUE NO NOS QUEDA OTRA Y PORQUE TENEMOS CADA DIA UNA OPORTUNIDAD DE BUSCAR LA FELICIDAD. SI LO HACEMOS CON UNA SONRISA Y COGIENDO LO MEJOR DE CADA DIA TENEMOS MUCHO ANDADO. Y DEBEMOS DE DEJAR DE PENSAR ¿POR QUE NOS HA TOCADO A NOSOTROS?. YO CADA DIA PIENSO MENOS EN ESO Y CUANDO PIENSO MENOS EN MI ANTIGUA EMPRESA Y SUS JEFES ME SIENTO MEJOR. SOLO SE QUE NO ESTAN ENFERMOS LOS QUE HEMOS SUFRIDO. SON ENFERMOS LOS QUE QUIEREN SERLO CON SUS ACCIONES. ANIMO PABLO Y ME ALEGRO QUE ESTES VIVIENDO EN UN PARAJE TAN INSOLITO COMO EL QUE DESCRIBES. UN ABRAZO DESDE SEVILLA.
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